lunes, 26 de noviembre de 2012

La Esterilización

La esterilización es una intervención quirúrgica consistente en quitar los órganos reproductores , útero y ovarios en las hembras y testículos en los machos, es una cirugía que se realiza bajo anestesia general.

Entre los beneficios obtenidos al esterilizar a las hembras se encuentran:

  • La disminución de la probabilidad de padecer tumores de mama en un futuro, esta probabilidad disminuye hasta en un 90%.
  • Evitar gestaciones no deseadas, reduciendo así el numero de abandonos de animales y contagio de enfermedades.
  • Prevenir la parición de “Embarazos Psicológicos”, o pseudogestaciones, así como de otras enfermedades de los ovarios y del útero.
  • La desaparición del “celo” con los efectos indeseables sobre el comportamiento que en muchos casos conlleva.

Para los machos los beneficios implican:

  • Una mayor esperanza de vida .Según publica el «American Journal of Veterinarian Research» (Revista Americana de Investigación Veterinaria), la longevidad de un animal castrado aumenta en machos un 24% (perros) y un 36% (gatos). En las hembras aumenta un 20% (perros) y un 40% (gatos).
  • La reducción e incluso desaparición del marcaje, principalmente en los gatos.
  • La disminución de la tendencia a escaparse, pelearse..
  • Evitar futuros problemas de próstata.
Conviene aclarar algunas falsas creencias sobre el tema de la esterilización:
  • Es falso que haya que esperar a que las perras y gatas tengan una camada antes de esterilizarlas. No hay ninguna evidencia científica sobre que la gestación prevenga ninguna patología.
  • Es falso que los embarazos psicológicos sean la consecuencia de no haber tenido cachorros, como también lo es el que haya que esperar al primer celo para esterilizar, si bien es cierto que al ser menor el tamaño de los genitales (vulva y pene), será el veterinario el que valore la conveniencia de esperar según la raza y tamaño.
  • En cuanto al incremento de la tendencia a engordar tras la esterilización, hoy en día existen dietas de calidad especificas para animales esterilizados, y siempre hay que tener presente la importancia del ejercicio y el juego tanto en animales esterilizados como en los que no lo están.

Por Marta del Yerro / Veterinaria Husse

jueves, 22 de noviembre de 2012

Saculitis anal en animales de compañia


Es un problema muy frecuente en nuestros animales de compañia que en la mayoría de los casos tiene una muy fácil solución. Nuestras mascotas poseen un sistema de dar olor a las heces que a su vez es un primitivo sistema de defensa en caso de peligro parecido al que usan las mofetas.


Se trata de los famosos sacos anales, una zona glandular que se sitúa internamente a ambos lados del ano. En determinadas circustancias (heces demasiado blandas, dietas inapropiadas, poco ejercicio, tonicidad insuficiente del esfinter anal, fistulas perianales ) se llenan sin llegar a evacuar su contenido para, posteriormente, inflamarse e infectarse.

Es una patología bastante frecuente que afecta al 10 % de los perros, principalmente los de razas pequeñas.
Entre los signos clínicos más evidentes están:

  • prurito (picor intenso) en la zona que se manifiesta con lamido continuo del ano o "marcha en trineo" avanzando el animal mientras que arrastra el ano por el suelo
  • dolor y tenesmo (intentos infructuosos de defecar)
  • pequeñas cantidades de sangre con las heces
  • inflamación del ano y zonas circundantes
  • expulsión de un contenido denso, de aspecto liquido o pastoso, de color ocre y con un olor muy desagradable ( como a pescado podrido) a través del ano
  • en casos prolongados en el tiempo, la saculitis puede degenerar en fístula perianal con expulsión de los líquidos retenidos a través de la piel en forma de úlcera cutánea en el mismo ano. La fístula se da en perros que tienen los sacos situados más profundamente, especialmente en los de razas grandes.

Los sacos anales deben ser explorados en cualquier consulta rutinaria y proceder a su vaciado y limpeza en caso de necesidad. Muchos ejemplares necesitan una vigilancia y limpieza periodica de estas glandulas puesto que de forma congénita están predispuestos a padecer episodios repetidos de esta patología. No obstante y conociendo los factores predisponentes, recomendamos pautas como:
  • ejercicio habitual
  • conseguir una buena compacidad en las heces mediante una buena y equilibrada alimentación
  • evitar exceso de grasas, aceites o comidas caseras elaboradas
  • evitar temporalmente el alimento húmedo para mascotas (patés, comida de lata..) que puede suponer unas heces menos compactas
  • cambio eventual de la alimentación a una dieta baja en residuos ( arroz cocido/carne picada ó arroz cocido/pollo hervido)

Aunque el veterinario es el más indicado para realizar el procedimiento de vaciado y limpieza, algunos dueñ@s también se atreven a hacerlo. El procedimiento rutinario consiste en presionar el ano con dedo índice y pulgar hacia adentro y hacia arriba para que el líquido salga a través del ano hacia afuera. Los sacos se sitúan, suponiendo que el ano es un reloj, a las 5 h y a las 8 h. Hay que protegerse bien mediante guantes y gasas al apretar puesto que la mayoría de las veces el contenido sale disparado a través del ano y, como ya hemos dicho, huele bastante mal y el olor perdura incluso limpiando con los mejores jabones...

Cuando existe inflamación e infección intensa, además de vaciar, se irrigan los sacos con algún antiséptico ( yo utilizo clorhexidina ) introduciéndolo mediante una cánula en la zona y se instaura un tratamiento tópico sostenido en forma de pomada con antibiótico y antiinflamatorio. En casos muy severos se llega a prescribir un tratamiento antibiótico vía oral.

Existen técnicas quirurgicas para la extirpación de estas glándulas en aquellas máscotas que no responden a los tratamientos ó que tengan episodios demasiado repetidos de esta patología.
Por Carlos Moreno Pavón / Veterinario de husse

lunes, 12 de noviembre de 2012

La importancia de la higiene y cuidado de la boca en el perro y el gato

Para el perro y el gato la boca es algo mucho más importante que para nosotros. Con ella juegan, se defienden, trasladan objetos, juguetes... y por supuesto se alimentan. El estado de su boca está íntimamente ligado con su calidad de vida y por lo tanto es importante que la conserven en buen estado.

Existen razas con mayor predisposición que otras a padecer problemas en la boca, así por ejemplo los Yorkshires, Caniches... y en general las razas pequeñas tienen mayor predisposición que las razas grandes, esto unido a que en muchos casos comen comida blanda lo cual favorece la formación de la placa hace que debamos vigilar muy de cerca el estado de su boca, las limpiezas de boca en ellos serán necesarias de forma más frecuente, y el acostumbrar desde pequeños a estos perros al cepillo de dientes en cualquiera de las variantes diseñadas para ellos es de especial importancia. 


Otro de los problemas más frecuentes que presentan en la boca de los perros de determinadas razas es el no eliminar algunos de los dientes deciduos o "de leche", una vez que ya han salido todas las piezas definitivas. Esto les puede crear problemas de deformación en la boca, mayor acumulo de placa e incluso en algunos casos dolor por producir heridas en labios y encías. 


Un perro o gato con infección e inflamación en la boca por formación de placa, sentirá dolor, comerá menos y masticará peor, con lo que le costará más digerir los alimentos, además de los posibles trastornos digestivos, presentará mayor predisposición a padecer infecciones de vías respiratorias e incluso problemas más graves como las endocarditis producidas por la liberación de las bacterias de la boca que pueden migrar instalándose en las válvulas cardiacas. 

Una vez formada la placa sobre encías y dientes solo se puede eliminar rompiéndola con un aparato de ultrasonidos. 

Es totalmente falso que por limpiar la boca se caigan lo dientes, lo que ocurre es que hay animales en los que el problema ha llegado a tal punto que la cantidad de sarro y la retracción de la encía hacen que algunos dientes estén ya sujetos exclusivamente por la placa, y al quitar la placa el diente se queda sin sujeción, pero ese diente se caería igualmente en poco tiempo aunque no se limpiara. 

Existen pastas, sprays y soluciones bucales especificas para perros y gatos, que usadas frecuentemente disminuyen mucho la frecuencia con la que el animal necesita acudir al veterinario a una limpieza de boca. 

En cuanto a la alimentación los animales que comen comida seca en lugar de comida blanda tienden a acumular mucha menos placa, además los piensos de alta calidad contienen los nutrientes necesarios en la cantidad y equilibrio necesarios para mantener unos dientes y encías sanos. Es igualmente útil el obsequiarles con juguetes y galletas diseñados especialmente para ello así como el uso regular de piensos cuya textura es tal que la "bola" no se rompe hasta que el diente está totalmente introducido en ella..

Lo importante es elegir el método que sea más cómodo y factible para cada dueño y su mascota unido a la revisión periódica por parte del veterinario, el cual aconsejará la necesidad de cambiar las medidas preventivas y juzgará en que momento es necesaria una limpieza de boca. 


Por Marta del Yerro / Veterinaria

martes, 25 de septiembre de 2012

Obesidad: un riesgo para la salud de nuestras mascotas













El aumento del número de animales de compañía con sobrepeso u obesidad, empieza a ser preocupante en los países del mundo desarrollado. Se considera que un 44% de los perros son obesos mientras que sólo un 2-3% están delgados.

La obesidad propicia la aparición de otras enfermedades, reduciendo la esperanza de vida de nuestras mascotas y disminuyendo su bienestar.

Son múltiples los riesgos que entraña la obesidad:

Por consiguiente, si nuestro perro o gato sufre sobrepeso u obesidad debemos acudir a un veterinario especialista en dietética y nutrición que establezca las pautas adecuadas para normalizar la situación y permitir así que nuestra mascota pueda disfrutar de una vida plena.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

¿Sufre mi mascota obesidad?


La obesidad es probablemente la patología más frecuente en nuestros animales de compañía. De hecho, se considera que un 44% de los perros del mundo desarrollado sufren obesidad.
Un diagnóstico temprano ayudará a evitarla y alargará la vida de nuestra mascota, pero ¿cuándo se considera que un animal está obeso?

La respuesta es simple, si el peso actual supera en un 20% el peso ideal, el animal sufre obesidad.
Sin embargo, no siempre es fácil determinar el peso ideal. Es por eso que los veterinarios recurrimos al ICC (Índice de Condición Corporal). Se utilizan diversos sistemas ICC para evaluar a perros y gatos (por ejemplo, escalas de 5, 6 ,7 ó 9).

Lo ideal es un ICC de 2.5-3 en una escala de 5. 


Gatos: Costillas palpables con ligera cubierta de grasa; se observa la cintura detrás de las costillas; mínima acumulación de grasa abdominal; bien proporcionados.



Perros: Costillas fácilmente palpables recubiertas por una fina capa de grasa; Forma de reloj de arenaobservado desde arriba; pliegue abdominal visible.






El diagnóstico de la obesidad debe ser realizado por un profesional veterinario tras un buen examen clínico que descarte otras enfermedades que pueden provocar obesidad como el hiperadrenocorticismo, el hipotiroidismo, la insuficiencia cardiaca o la diabetes mellitus.


















José Manuel Fernandez Suarez - Veterinario Husse Asturias